Retirarse a la selva
Retirarse a la selva es generar un cambio, modificar el compás de lo cotidiano para hacer silencio y formar parte. ser parte de la naturaleza, no como los budas, sinó como siempre se sentaron los nativos de nuestra tierra, como mi papá y mi abuela, de los que heredé esa conexión natural con la vida.
Me llevó la vida comprender los ciclos naturales, regidos por la luna y el sol que nos atraviesa a todos sin remedio, a la naturaleza y a nosotros que también somos naturaleza y no podemos no serlo.
Percibir la energía de nuestra selva, la que heredamos los que vivimos en estas latitudes y acompasar con ella el ritmo de las estaciones, me hace sentir como el premio más hermoso que puedo recibir.
Dejar de verla como una maraña verde con solo dos estaciones, entenderla y comprenderla, como se regenera, cómo se autorrepara igual que podemos nosotros, es maravilloso.
Los invito a retirarse conmigo….esta vez mucho más afuera que adentro, ya tenemos las bases del conocimiento, ya hicimos las rondas donde conocimos los ciclos, ahora los experimentaremos.
Cada estación tiene sus bemoles en la sinfonía de la vida, acompasar con ellos es una verdadera bendición.
SILENCIO
SELVA, llenarse, saciarse de selva
autorrepararse, igual como lo hace la selva permanentemente
río
sonidos naturales
cielo estrellado
toda la vida que bulle en cada estación
caminatas
árboles gigantes
tacuarales inmensos
aves
animales
mariposas
amanecer
atardecer
buena mesa, muuy saludable
agua pura
excelente compartir
ejercicios
caminatas
fogón
descanso
desconexión
re conocernos
re corda
recalibrar el gps propio
autorreparar
ubicarse exactamente donde están los pies
re iniciar
recordar
reconocer
y volver diferentes
después de tres días y dos noches
en cabañas creadas e integradas por quién sabía lo que hacía
un lugar único…..
Retirarse para conectar con nuestra esencia natural, la que todo lo puede
para llegar jovenes a viejos.













