Otoño: tiempo de entrar adentro

Cada 15 días el clima cambia, donde mejor podemos darnos cuenta es en el recorrido del sol, en la línea del horizonte, al amanecer y al atardecer. Observarlo e incorporar esa experiencia a nuestros días genera una verdadera conexión con la naturaleza, entre nuestro microcosmos (cuerpo) y macrocosmos (planeta). El cambio es casi imperceptible, sin embargo, es el responsable de la alquimia de la vida.

Si este ciclo energético funciona correctamente tendremos una energía potente, sangre abundante y las defensas adecuadas. Percibir estos cambios permanentes, la cantidad de luz y oscuridad que inciden directamente en nuestro estado de ánimo, y seleccionar la comida, la vestimenta y las actividades, puede hacer la diferencia entre la buena salud y la enfermedad.

Estos cambios estacionales difieren un tanto de lo que hemos aprendido en occidente. Por ejemplo, naturalmente, en 2019 el otoño comenzó el 4 de febrero, llegó a su máximo el 21 de marzo y culminará el 4 de mayo. Entonces, el 5 de mayo empezará el invierno.

En el hemisferio norte es la primavera. Por eso el año nuevo chino este año fue el 4 de febrero. Ellos, a diferencia nuestra, tienen en cuenta el ritmo natural de la tierra y el sol, lo aplican a todas sus actividades y costumbres, como la gran mayoría de las culturas ancestrales. Estos cambios lo representan con el Yin y el Yang, el gráfico con dos gotas, una blanca y otra negra, con un punto del color opuesto, no siempre bien comprendido.

El sol es el que nos provee la energía para todas las funciones de la vida. En otoño se aleja, por lo que nos llega menos energía y las noches se alargan. Aprendimos que inicia el 21 de marzo, cuando en realidad ese día es su máximo porque el día y la noche están equilibrados. A partir del día siguiente, las noches son cada vez más largas y aumenta la energía Yin.

Yin es la energía de la noche, del frío, de lo profundo, de la quietud, por eso tendemos a quedarnos cada vez más quietos, más adentro de la casa y empezamos a usar elementos yang (luz, calor, movimiento y superficialidad) para mantener nuestro equilibrio interno. Empezamos a usar vestimenta cada vez más abrigada, comida de tibia a caliente, color blanco o los colores tierra, para así mantener estable la relación de nuestro micro y macrocosmos.

De esta manera les adelanté los aspectos a tener en cuenta durante el otoño. En la próxima entrega brindaré tips sobre la alimentación para esta época del año.

 

Laura Noemí Montanía
Dr. HyC Medicina China
Máster en Acupuntura Bioenergética y Moxibustión

 

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