Agua, azúcar y colores claros para cuidarse del calor

El verano misionero es muy caluroso y para estar tranquilos es necesario cuidarse. Por ello quiero compartir algunos tips para disfrutar de esta época del año. En la entrega anterior expliqué cómo se manifiesta el verano en nuestro cuerpo y el entorno. En esta ocasión brindaré algunas sugerencias para cuidarnos.

Es fundamental tomar baños seguidos, ya sea en la ducha, en una bañera, en una palangana o en la pile. Lo más recomendado es un arroyo con agua cristalina que corre, con lecho de piedra sería ideal, porque añade una buena cuota de energía. Por ello es imprescindible llevar malla debajo de la ropa al salir a las rutas misioneras. Si el torrente está rodeado de verde más benéfico, porque alimenta al elemento madera, la madre del fuego. Si la madre es abundante el hijo también. Misiones por suerte tiene muchos, hay que cuidarlos y disfrutarlos.

La mejor ropa es la liviana, de colores claros y tejidos naturales como el algodón y el lino, que permitan una correcta transpiración, cuya función es mantener el cuerpo fresco y seco. De esta forma, las bacterias no encuentren un caldo de cultivo en tejidos que conservan la humedad y generan malos olores.

Si vas a realizar una actividad física, se necesita combustible extra. Por ello hay que endulzar el agua con un poco de miel o azúcar integral para dar al organismo glucosa de buena calidad, con una pizca de sal rosada o marina para aportar oligoelementos y unas gotas de limón para alcalinizar.

También en esta temporada se puede dormir tarde, levantarse temprano y disfrutar de una siesta al mediodía, cuando es fuego (mediodía) dentro del fuego (verano). Echarse un rato a dormir después de almorzar ayuda a controlar el fuego del verano y evitar que queme.

En la próxima entrega hablaré sobre los alimentos más adecuados para consumir en el verano. Y para cerrar les dejo una frase sobre las virtudes cardinales a los que se refiere Lao Tse – Tao Te King: “Quienes quieran conocer la verdad del universo, deben practicar las cuatro virtudes cardinales: La primera es la reverencia por toda vida; esta se manifiesta como amor incondicional y respeto por uno mismo y por todos los demás seres”.

 

Laura Noemí Montanía
Doctora en Acupuntura Bioenergética y Moxibustión.
Mail: lauramontania@yahoo.com.ar
Cel. 0376 154289331

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